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El 2020 no había comenzado en forma y ya el mundo hablaba del coronavirus, la contagiosa enfermedad que se originó en la provincia china de Hubei y que amenazaba en expandirse por el planeta hasta convertirse en una pandemia. 

La amenaza no tardó en materializarse: el miércoles 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud  declaró que el covid-19 “puede declararse como pandemia”, según anunció su director, Tedros Adhanom.

Los casos confirmados de contagios empezaron a crecer de manera exponencial, así como la preocupación de un planeta que se enfrentaba a una enfermedad que no solo amenazaba la salud de las personas, sino que además cargaba de estrés a la economía mundial, que de inmediato comenzó a sentir los efectos del coronavirus.

En las crisis el ser humano deja ver su mejor y peor lado. Así, en las redes sociales encontramos a personas peleando en un supermercado por rollos de papel higiénico, como a barrios enteros que aplauden desde los balcones a los profesionales de la salud, héroes silenciosos de esta coyuntura. Dos caras de una moneda que sigue dando vueltas en el aire.

Y es que justamente el nivel de estrés que genera la crisis es altísimo. La industria también siente esa carga y, al igual que las personas, se comporta de diferente manera para hacerle frente a la pandemia y delinear su futuro, porque hay que dejar en claro que a pesar de lo difícil de la situación, el mundo y sus industrias saldrán al otro lado del túnel; algunos, por supuesto, más fortalecidos que el otro.

Este especial busca, precisamente, pintar el panorama de cómo las diversas industrias de América Latina están haciendo frente al coronavirus. Ejemplos y casos de éxito, buenas prácticas empresariales, alternativas para que los negocios operen en medio de la crisis y los retos que encararán las organizaciones, son algunos de los contenidos que ponemos a su disposición para que usted y su empresa tengan mayor claridad en la hoja de ruta que deben transitar en medio de esta tormenta.

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COVID-19
UNA CRISIS ES TAMBIÉN UNA OPORTUNIDAD

Eliana Rodríguez, editora de El Empaque + Conversión

La pandemia del COVID-19 o coronavirus ha tenido un impacto considerable en la industria del embalaje. Las medidas de aislamiento preventivo provocaron las cancelaciones de los eventos más importantes del primer semestre del año, y las empresas se vieron en la necesidad de cambiar su forma de hacer negocios para adaptarse a realidades como el trabajo remoto sin ver interrumpida su cadena de suministro.

Aunque los efectos económicos aún están por verse, el COVID-19 ha servido para probar la importancia que nuestro sector tiene en la cadena de suministro de otras industrias ya que, de los empaques, depende en gran parte el abastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad; así como el transporte de las muestras y el material necesario para que el personal médico diagnostique y trate a las personas afectadas por el virus.

El COVID-19 es un escenario retador, que exige replantear la manera en la que se gestionan las cadenas de suministro y transformar procesos productivos con el uso de la tecnología; pero también es una oportunidad para reivindicar materiales como el plástico, que durante años han estado en el ojo del huracán y que, hoy por hoy, se han convertido en un aliado para evitar la propagación del coronavirus.

CORONAVIRUS
PODRÍA ESTIMULAR EL USO DE ENVASES FLEXIBLES EN CHINA

 

Brendan Connell-French, investigador asociado de Wood Mackenzie, asegura que el brote de COVID-19 en China podría fomentar un mayor uso de envases flexibles para mejorar la seguridad alimentaria.

"Según los informes, se cree que el brote de coronavirus comenzó en un mercado mayorista de mariscos y carne en Wuhan. Estos 'mercados húmedos' pueden ser un caldo de cultivo para la propagación de enfermedades y virus transmitidos por animales. En respuesta al riesgo, el gobierno chino según los informes, está considerando un cambio en las prácticas de manipulación y distribución de carne, y podrían existir regulaciones más estrictas, y en nuestra opinión, tal cambio probablemente resultaría en una mayor demanda de envases flexibles", afirmó el experto.

Los esfuerzos para limitar la propagación de COVID-19 están en curso, pero la atención también está centrada en generar medidas para reducir el riesgo de brotes futuros. Con la atención en la salud y la seguridad de la cadena de suministro de alimentos, esto podría impulsar una nueva demanda de envases flexibles en China.

El mayor uso de envases flexibles para carnes y mariscos frescos y procesados ​​en China podría marcar la diferencia en la reducción del riesgo de futuros brotes de virus al mejorar la esterilización, el rastreo y extender la vida útil del producto.

Sin embargo, de acuerdo con el experto, la preferencia local por la carne recién cortada no se evaporará de la noche a la mañana, debido a que las carnicerías y los mercados de venta de pescados y mariscos frescos son parte integral de la vida en China. No obstante, si bien la probabilidad de cambios importantes en los hábitos de compra sigue siendo baja, Connell-French considera que una crisis de salud pública de la magnitud del brote de COVID-19 podría provocar un cambio en los gustos y preferencias de los consumidores.

China actualmente tiene un consumo muy bajo per cápita de envases flexibles para carne y mariscos frescos y procesados, en comparación con Japón, Estados Unidos y Europa occidental (Figura 1). "Debido a estas cifras, incluso un cambio sutil de producción a corporaciones más grandes con más envases usados ​​en la distribución de carnes frescas podría tener un impacto significativo en el crecimiento", señaló.

"En nuestra opinión, es poco probable que veamos un cambio completo en las preferencias de compra de carne en China. Pero el brote de coronavirus podría estimular un rediseño de los mercados y transformar el panorama de la carne fresca y su distribución", puntualizó.

PANDEMIA
CAMBIA VISIÓN DE LOS PLÁSTICOS DE UN SOLO USO

El coronavirus que ha dejado más de 216.000 casos de contagio en 168 países ha puesto en vilo a todas las industrias. Sin embargo, ante la crisis, algunas empresas están considerando medidas que benefician los plásticos de un solo uso ya que garantizan la protección de los clientes.

Por ejemplo, Starbucks tardó una semana, luego de que se reportara el primer caso de COVID-19 en Estados Unidos, para prohibirle a sus clientes que llevaran a las tiendas tazas de café reutilizables.

Los activistas en contra de los plásticos, que habían alcanzado grandes prohibiciones durante este 2020, como la meta de Coca-Cola para la reducción de plástico o la eliminación de platos, vasos y cubiertos de este material en Francia, se encuentran confundidos desde la propagación de este virus.

Al respecto, un nuevo informe publicado por Bloomberg NEF reportó que, al menos a corto plazo, los temores de los oponentes de los plásticos podrían ser válidos. "Las preocupaciones en torno a la higiene de los alimentos debido a COVID-19 podrían aumentar la intensidad de los envases de plástico, deshaciendo algunos de los primeros avances realizados por las empresas".

Durante los próximos meses, los picos de demanda de plásticos de un solo uso se elevarán considerablemente.

Aunque los grupos de plásticos, como la Asociación de la Industria del Plástico y el Consejo Americano de Química (ACC) han defendido sus productos durante mucho tiempo, es ahora cuando podrán resaltar las cualidades de sus productos para desarrollar artículos de protección médica como los guantes quirúrgicos de un solo uso, las jeringas, las plumas de insulina, los tubos intravenosos y los catéteres.

Cabe resaltar que a pesar de que estos plásticos son difíciles de reciclar, desempeñan un papel importante en la industria médica y en la reducción del desperdicio de alimentos al extender la vida útil de los productos frescos de días a más de una semana.
Además, un estudio publicado en el Journal of Hospital Infection concluyó que aunque el virus detrás de COVID-19 puede sobrevivir durante nueve días en superficies de plástico a temperatura ambiente, muchos productos de este material que se pueden desechar después de un uso parecen ser las opciones más seguras.

Prohibir plástico de un solo uso ayuda a propagar virus: estudios

John Tierney, del City Journal, ha defendido que las bolsas de plástico de un solo uso no son la amenaza que los activistas ambientales afirman que son, sino al contrario son más seguras que las reutilizables.

Según sus argumentos, algunos estudios han determinado que la prohibición de bolsas de plástico de un solo uso ayuda a propagar la infección, lo cual es relevante si tenemos en cuenta la crisis sanitaria que atraviesa el mundo a raíz del COVID-19.

“Los investigadores han estado advirtiendo durante años sobre los riesgos de que bolsas reutilizables propaguen enfermedades virales y bacterianas mortales, pero los funcionarios públicos han ignorado sus preocupaciones, decididos a eliminar las bolsas de un solo uso y otros productos plásticos a pesar de sus obvias ventajas en la reducción de la propagación de patógenos"
- John Tierney, editor colaborador de City Journal.

El virus COVID-19 es solo uno de los muchos patógenos que los compradores pueden transmitir a menos que laven las bolsas regularmente, lo que pocas personas hacen.

Tierney también cita un estudio realizado por la Universidad de Arizona en supermercados en Arizona y California, el cual encontró contaminación significativa en bolsas reutilizables, pero ninguna en bolsas de plástico de un solo uso.

El coronavirus, aunque ha representado una gran crisis de salud pública, puede representar una oportunidad para derrumbar mitos sobre la utilización de bolsas y empaques plásticos de un solo uso, y resaltar los beneficios que implican para la protección de la salud de las personas.

ENVASES PARA ALIMENTOS:
UN SECTOR RESISTENTE AL COVID-19

La empresa de servicios financieros y empresariales Moody's afirmó que los empaques y envases para alimentos y bebidas tendrán una alza en su demanda debido a que son un componente esencial de los grupos de productos identificados como de primera necesidad.

Las afectaciones que puede implicar el nuevo coronavirus COVID-19 no solo se relacionan con la salud de las personas, sino también con las economías. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), el virus pondrá freno al crecimiento económico mundial que, en el mejor de los casos, no superará el 2,4 %, una cifra aún menor que el 2,9 % que la entidad había estimado en noviembre de 2019.

Aunque el virus no es de fácil transmisión en comparación con otras enfermedades su propagación ha superado las expectativas, afectando en primer lugar la economía de China, país en el que se originó la crisis. A medida que el virus se propaga, las consecuencias se están extendiendo rápidamente por todo el mundo.

Según Benjamin Nelson, vicepresidente de Moody's y oficial de crédito senior, la disminución de los viajes y el turismo y la reducción del gasto discrecional, tendrán un impacto negativo en las aerolíneas comerciales, los proveedores de automóviles, el sector de indumentaria, juegos, ocio y compañías de transporte. Sin embargo, Moody's indica que existen otras industrias con una baja exposición: una de ellas es el procesamiento y envasado de alimentos y bebidas.

"El embalaje es un componente esencial de los grupos de productos que han sido identificados por como críticos, tales como los productos relacionados con la salud y perecederos, especialmente alimentos. El buen funcionamiento de la cadena de suministro de envases es particularmente crítico para garantizar la entrega ininterrumpida de productos preenvasados de manera segura desde las fábricas, a través del comercio minorista y el comercio electrónico, a los consumidores", señala el informe.

Algunos sectores serán en gran medida resistentes a los problemas relacionados con el coronavirus en cualquiera de los escenarios de Moody's. Estos sectores incluyen alimentos y bebidas, envases, telecomunicaciones y gestión de residuos, todos los cuales proporcionan bienes y servicios esenciales.

En Latinoamérica, al igual que en la Unión Europea, Asia y Estados Unidos, se ha visto un exceso de compra de alimentos de primera necesidad ante el temor de la falta de abastecimiento de productos en los mercados y grandes superficies.

Ante este fenómeno, entidades gubernamentales como el Concejo Nacional Agropecuario de México (CNA) han intentado tranquilizar a sus habitantes asegurando que existen suficientes recursos para garantizar comida, alimentos procesados, productos enlatados y productos de higiene y limpieza para todos los ciudadanos.

El aumento en la demanda de alimentos y elementos de higiene y salud, no solo plantea un
importante reto para la cadena de suministro de las empresas del sector de alimentos, bebidas y cuidado personal, sino también a los proveedores de envases y empaques para estos productos, así como para los fabricantes de cajas y otros embalajes utilizados en la distribución de los mismos.

"La coyuntura actual hace aun más relevante la necesidad de proveer alimentos seguros a todas las personas en todas partes. Este es el principal propósito de Tetra Pak como empresa, poder sobrellevar esta situación requiere ofrecer soluciones a los consumidores para tener acceso a alimentos y bebidas que estén protegidos para su consumo", afirma Mauricio Contreras, Director de mercadeo de Tetra Pak Andina.

"La industria de bebidas y alimentos tiene un rol fundamental en esta situación que ayudara a traer mayor tranquilidad a la población al poder garantizar que no habrá desabastecimientos de productos".
Mauricio Contreras, Director de Mercadeo de Tetra Pak Andina.

Otro de los sectores que ha experimentado un crecimiento en sus ventas es el de comercio
electrónico y domicilios. Por ejemplo la aplicación Rappi ha experimentado un incremento hasta del 40 % de ventas en marzo debido a la pandemia por el COVID-19, e incluso transformó su modelo de servicio para ofrecer una opción de domicilio sin necesidad de contacto físico.

De hecho, en Colombia, se estima que las ventas por medios digitales se incrementaron entre el 30 % y 50 % desde el 3 de marzo, fecha en la que se anunció el primer contagiado por COVID-19 en el país. Esta realidad también representa una importante oportunidad para el sector de corrugados. “Los envases y embalajes de cartón, tanto los primarios como los secundarios, son imprescindibles para la logística, el transporte y la distribución de infinidad de bienes de consumo“, asegura Juan David Garcés, Gerente de mercadeo de Compañía de Empaques S.A.

Los productores de bolsas de un solo uso para cargar frutas y verduras, guantes para seleccionar los alimentos y los envases para guardar productos frescos como las carnes, también han tenido un papel fundamental en el fenómeno masivo de 'acopio' causado por las medidas de aislamiento preventivo y cuarentena que se han decretado en distintos países de la región.

En ese sentido, el reto para el sector de envases y empaques de alimentos es gestionar su cadena para garantizar que existe el inventario suficiente para atender la demanda de material de envase. "Estamos revisando toda la cadena de suministros a nivel global para asegurar que tenemos la capacidad de responder a posibles picos de demanda en diferentes geografías, teniendo los servicios técnicos que permitan el normal funcionamiento de los equipos de procesamiento y llenado en las plantas", señala Contreras.

Aunque el COVID-19 representa un importante reto para sectores como el automotriz y el
hotelero, es una oportunidad de crecimiento para las empresas de envases y empaques de
alimentos. Es importante que las plantas de fabricación permanezcan abiertas y en
funcionamiento en medio de la crisis, de tal forma que se pueda proveer el embalaje necesario que las compañías de productos de consumo y los minoristas suministren los bienes que el público necesita.

LA CADENA DE SUMINISTRO EN TIEMPOS DE COVID-19:
PLANIFIQUE PARA EL PRESENTE Y EL FUTURO

Las acciones tomadas ahora para mitigar los impactos de COVID-19 en las cadenas de suministro también pueden generar resiliencia frente a futuras crisis.

En el marco de la coyuntura causada por el COVID-19, causa daños en la salud humana, los efectos económicos de la crisis también cobran gran importancia. Las empresa deben responder en múltiples frentes a la vez: mientras trabajan para proteger la seguridad de sus empleados, también deben salvaguardar su viabilidad operativa a través de mecanismos de gestión de crisis.

En las grandes organizaciones, estos procesos incluyen un marco para medir continuamente
indicadores clave de riesgo y prepararse para escenarios de incertidumbre controlables y
previsibles como por ejemplo la mano de obra, el material, la capacidad productiva y cuestiones financieras.

Las epidemias y las pandemias presentan un escenario diferente. El impacto principal es la falta de acceso al personal, la disminución de la productividad y un cambio en el comportamiento público en términos de prácticas de compra y gasto. "El impacto total del coronavirus en las cadenas de suministro podría no ser obvio hasta algún momento en los próximos meses y más allá", señala Arístides López Cruz, consultor en gestión de riesgos y procesos. "Sin embargo, los líderes de la cadena de suministro deben tomar medidas iniciales ahora para monitorear y prepararse para el impacto en su cadena de valor".

El enfoque típico es, por lo general, a corto plazo. ¿Cómo pueden los líderes de la cadena de
suministro prepararse para el mediano y largo plazo, con el objetivo de construir una empresa más resiliente?

Planificar para el presente

Según Xavier Azcue, consultor de McKinsey & Company, "una respuesta completa a corto plazo significa abordar seis problemas que requieren una acción rápida en toda la cadena de suministro de extremo a extremo". Estas acciones deben tomarse en paralelo con los pasos para apoyar a la fuerza laboral y cumplir con las directrices de los entes gubernamentales.

Planificar para el futuro

"El COVID-19 no es un desafío único. Deberíamos esperar fases adicionales a la epidemia actual y epidemias adicionales en el futuro", afirma Azcue. "Nuestras investigaciones sobre la efectividad de las respuestas organizacionales a las crisis dinámicas indican que hay una variable que predice el éxito: la preparación y la prevención", agrega.

En el mediano plazo, el enfoque debe estar en el equilibrio de la oferta y la demanda, así como en la creación de existencias reguladoras. Trabaje con partes interesadas internas y proveedores estratégicos y críticos para establecer un enfoque de gestión de riesgos congruente para monitorear y prepararse para la escasez potencial de material y capacidad de fabricación.

Evalúe las oportunidades para diversificar el ecosistema de proveedores y revise el enfoque general de gestión de riesgos de la organización.

Una vez que se mitigan los impactos iniciales de la crisis, se trata de prever el próximo "cuándo". Los líderes de la cadena de suministro y sus equipos pueden, por ejemplo, realizar un ejercicio de planificación de escenarios y desarrollar planes de acción. Este es el momento de descubrir o desarrollar fuentes alternativas y diversificar las cadenas de valor.

A medida que la pandemia de COVID-19 disminuya, las tareas se centrarán en mejorar y fortalecer las capacidades de la cadena de suministro para prepararse para el próximo choque inevitable. Al actuar intencionalmente hoy y durante los próximos meses, las empresas y los gobiernos pueden salir de esta crisis mejor preparados para la próxima.

"TENEMOS UN ENFOQUE DE CADENA DE SUMINISTRO INTEGRADO"
SUN CHEMICAL

Imagen: sun chemical
Imagen: sun chemical

Conozca cómo el mayor productor mundial de tintas de impresión y pigmentos, está monitoreando su cadena de suministro global para cumplir con los pedidos de sus clientes en medio de la crisis ocasionada por el COVID-19.

La incertidumbre sobre la velocidad de propagación del COVID-19 (que ya ha afectado a más de 222.000 personas) ha llevado a los mercados financieros a caer en picada, afectando a empresas en todas las industrias y sectores. Aún es prematuro medir las consecuencias de la pandemia por lo que muchas empresas, en este momento, están enfocadas en gestionar su cadena de suministro de manera proactiva para seguir cumpliendo con los pedidos de sus clientes.

Tal es el caso de Sun Chemical, productor de tintas de impresión y pigmentos con presencia en 63 países. "Durante estas últimas semanas, continuamos monitoreando el alcance del nuevo coronavirus (también conocido como COVID-19) en todo el mundo", señala Jeffrey Shaw, director de la cadena de suministro de la compañía. “El impacto potencial en la cadena de suministro en todo el mundo es vasto e impredecible. No obstante, mantenemos nuestro compromiso de administrar nuestra cadena de suministro de una manera integral", afirma.

Pero, ¿qué significa eso exactamente? De acuerdo con el ejecutivo, la gestión integral de la cadena de suministro de la compañía incluye una revisión constante de los datos en tiempo real, y una coordinación con los proveedores, los equipos de fabricación y comerciales para que conozcan el estado de los diferentes materiales. De igual manera, la empresa está realizando análisis constantes, de la mano con los intermediarios, de inventario disponible tanto en materias primas como en productos terminados.

Estas acciones hacen parte del plan de contingencia diseñado por la empresa y gracias al cual han logrado evitar cumplir con las órdenes en medio de la crisis. "Tenemos numerosos sitios de fabricación en todo el mundo y nos aseguramos de mantener la flexibilidad de los volúmenes para satisfacer las demandas de los clientes", comenta.

En medio de la crisis del COVID-19, Sun Chemical, ha logrado evitar problemas de inventario gracias a la administración proactiva de cada uno de sus almacenes, y la comunicación frecuente con sus proveedores, incluyendo a aquellos que se encuentran en China.

Aunque algunos de los materiales con los que trabaja la empresa provienen de proveedores en China, Sun Chemical gestiona su inventario a nivel mundial. Este esquema de trabajo les permite reponer los materiales o distribuirlos desde otras regiones en caso de que el inventario se agote o que los envíos se vean afectados por las medidas que los distintos países tomen para frenar el contagio de COVID-19, incluyendo el cierre de fronteras marítimas y terrestres.

"Estamos preparados para enviar material de una región o sitio a la otra. Tenemos muchos sitios globales y administrar nuestra cadena de suministro de manera óptima es una tarea que realizamos regularmente. De hecho, ya hemos trasladado el suministro de áreas de mayor riesgo a áreas de menor riesgo y estamos identificando proveedores de respaldo en todo el mundo", señala Shaw.

Cuando la integración de la cadena de suministro se realiza correctamente, las empresas pueden cosechar múltiples recompensas, incluso en momentos de crisis como el que se vive actualmente. Si bien es cierto que la pandemia del COVID-19 ha generado grandes desafíos a las empresas para mantener sus operaciones, también puede verse como una oportunidad de aprendizaje que, a mediano y largo plazo, permite una gestión más efectiva de la cadena de suministro para estar mejor preparado ante cualquier crisis que pueda presentarse en el futuro.

CLAVES PARA QUE EL TELETRABAJO
SEA EXITOSO

Una de las recomendaciones para hacerle frente a la expansión del coronavirus es el trabajo desde casa. ¿Qué se debe tener en cuenta para no fracasar en el intento?

Evitar la propagación del coronavirus es un imperativo para todos. Dentro de los principales recomendaciones que las autoridades sanitarias hacen a las empresas, es el de poner en marcha planes de teletrabajo, es decir, que los empleados eviten ir a la oficinas y cumplan con sus responsabilidades desde el hogar.

Para muchas compañías este modelo de trabajo es nuevo, por lo que no tienen la suficiente claridad sobre cómo echarlo a andar con éxito. Tener un plan estructurado es importante para que esta estrategia sea exitosa y tenga el menor impacto en el día a día de las empresas.

La primera pregunta que hay que contestar es para qué industrias es el teletrabajo una opción real. “No podríamos hablar de sectores o de industrias, sino de cargos.

El secreto aquí es responder a la pregunta: ¿esto que hago en la oficina lo podría hacer en otra parte? Si la respuesta es afirmativa, ese cargo aplica para teletrabajo”, asegura Noel González, jefe de desarrollo y comunicaciones de Adecco Colombia.

En ese orden de ideas, el primer paso a dar es identificar qué cargos puede trabajar desde en casa. En una planta de producción, por ejemplo, es imposible que algunas labores se realicen desde casa, por lo que es importante poner en marcha otras estrategias que minimicen la posibilidad de contagio del coronavirus.

En este caso hay que comenzar por reconocer cuáles son los mínimos necesarios para que la operación se mantenga. Una vez se tenga esa claridad se puede definir una hoja de ruta. Por ejemplo, contar con diversos horarios en la planta para evitar la concentración de empleados, es una buena alternativa para mantenerse operativo a la par de que se reduce el riesgo de contagio.

Para aquellos empleados que por la naturaleza de sus labores tienen que continuar yendo a su lugar de trabajo, es importantísimo poner en marcha las medidas de prevención generales para toda la población como por ejemplo el lavado de manos, evitar los saludos con contacto de la piel, el uso de tapabocas para los casos que sean necesarios y mantener la distancia entre las personas.

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CONTROL Y RESULTADOS

Ahora, para que la implementación del teletrabajo sea exitosa, hay que tener muy bien definidos los mecanismos de control para evaluar las operaciones, así como contar con las herramientas suficientes para poder implementar esta modalidad de trabajo no presencial.

“La clave es que cada colaborador tenga bien definidas sus funciones, las fechas de entrega claras y que haya un adecuado seguimiento de parte de los líderes”, explica González. Para tal fin se pueden planear reuniones periódicas (ya sean diarias, semanales o quincenales) en las que se definan las responsabilidades para cada uno de los integrantes del equipo, así como los instrumentos para medir el avance de las mismas.

En ese orden de ideas es importante crear un plan de trabajo que sea medible.

“Cuando se gerencia por objetivos se hace seguimiento al resultado, no al proceso como tal. Para ello es fundamental contar con un tablero de mando muy bien desarrollado”, agrega González de Adecco.

Para cumplir con este objetivo es imperativo contar con las herramientas tecnológicas necesarias. En primer lugar, hay que definir junto con sus trabajadores si estos cuentan con las condiciones mínimas necesarias para poder realizar sus labores, como por ejemplo acceso a internet, línea telefónica disponible y, por supuesto, equipos como computadores, tabletas o celulares.

En caso dado de que alguno de sus colaboradores no cuente con estas herramientas, es su deber proporcionarlas para que pueda cumplir con su trabajo de manera adecuada.

También es importante definir con sus empleados cuáles son los canales de comunicación a utilizar, esto con el fin de evitar ruidos en los mensajes e instrucciones para los equipos. Si ya cuenta con alternativas de comunicación virtual trabaje con ellas antes de sumar una nueva, tenga en cuenta que gastará más tiempo en capacitar a su equipo en su uso.

Entre más claridad haya sobre cuáles son los protocolos para conectarse con sus subalternos y para poner en contacto a las diversas áreas de su empresa, entre otras tareas, habrá más posibilidad de que el flujo de trabajo fluya de la manera indicada y que exista la posibilidad de corregir, de manera efectiva, los errores y problemas a los que se enfrentarán al implementar un sistema de trabajo alternativo.

DISPOSICIÓN Y ACTITUD 

Pero más allá de contar con un plan claro y bien definido, así como con las herramientas precisas para poner en marcha el teletrabajo, es muy importante que haya una disposición de todos los actores de unas empresa para que el modelo tenga el éxito esperado.

¿Y qué significa esto? Tal y como lo explica el jefe de desarrollo y comunicaciones de Adecco Colombia, hay que “romper con el viejo paradigma de que si no vemos a la gente o los tenemos al lado, no trabajan”. Es preciso empoderar a los jefes de las divisiones de la empresa y olvidar la microgerencia.

Por otra parte, es importante que los empleados adopten hábitos que favorezcan su productividad desde casa.

La mayoría de trabajadores no está acostumbrada a realizar sus tareas desde el hogar, por lo que es importante brindarle una guía que incentive buenas prácticas laborales desde casa.

Así, por ejemplo, no está demás indicarles a sus empleados que adapten algún espacio de su casa como oficina, esto les permitirá trabajar con mayor eficiencia y tranquilidad. También es importante indicarles hábitos que generen rutinas de trabajo, como por ejemplo, bañarse cada mañana, comenzar su jornada tal y como lo hacen en la oficina, hacer pausas activas y evitar distracciones como atender la puerta o el teléfono de casa.

En suma, el teletrabajo es importantísimo para reducir el contagio del coronavirus, pero también es vital para que la economía no se vea tan golpeada por la coyuntura. A medida que las empresas continúen con sus labores, los impactos negativos de la crisis se aminorarán. Esté en cada empresa diseñar un plan de trabajo remoto efectivo, capaz de ser monitoreado y medible, para así enfrentar de la mejor manera una situación de la que, desafortunadamente, no hay claridad cuándo volverá a la normalidad.

Por último, no olvide que en cada país, existen alternativas de entidades gubernamentales que lo pueden a acompañar en el diseño y puesta en marcha de planes de teletrabajo. También es importante que comparta sus buenas prácticas, porque antes de ser una batalla en la que haya un único ganador, la situación que estamos enfrentando nos obliga a ser más solidarios para que todos demos un paso al frente y dejemos atrás esta inusual coyuntura.

CORONAVIRUS
DIEZ OPORTUNIDADES EN MEDIO DE LA CRISIS

Laura Flórez, directora de contenido de Tecnología del Plástico.

Esto es una crisis. Es solo una crisis. No es la primera y tampoco será la última. Pero es la primera vez que tenemos tantos medios retumbando en simultáneo en nuestra cabeza, como si tuviéramos diez altoparlantes dirigidos a nuestra cara con el mismo ruido amplificado en diferentes canales. 

Las redes sociales han cambiado para siempre la forma en la que se comparte información, y es nuestra primera experiencia de crisis con tanta información, y con la capacidad de compartir opiniones y sentimientos con tantas personas en tiempo real. Es por esto que los vientos resuenan tan alto.

Pero… hay algo que es común a todas las crisis: y es que van a tener un final. Todo va a pasar. Todo esto va a ser historia, en algún momento. Así que no perdamos la perspectiva y sepamos que, si bien no todo está bajo nuestro control, nuestra actitud y nuestras decisiones sí lo están. El tiempo va a pasar, y de nosotros depende hacer algo productivo de él. Así que acá comparto algunas ideas para enfrentar y aprovechar esta coyuntura.

  1. Estructurar el trabajo: una de las grandes verdades de las crisis es que con cada una vienen también grandes aprendizajes. El teletrabajo, o la necesidad de acortar los presupuestos, nos hacen ser más conscientes de la forma en la que estamos empleando el recurso actual. Aprovechemos el teletrabajo para comunicar mejor los pendientes de cada proyecto, para planear mejor las reuniones. Ya no tenemos la oportunidad de tener a todo el equipo cara a cara en cualquier momento, así que tenemos que ser más eficientes y planear las reuniones con anticipación y con metas claras. Tendremos que aprender a hacer más con menos. Tendremos que comunicarnos mejor, ser creativos para responder a los retos. Esto de seguro nos va a dejar aprendizajes y nos va a hacer más eficientes. 
  2. Explorar nuevos mercados: la situación del mercado actual y el cierre de mercados naturales exigirán creatividad del equipo, para salir a buscar nuevos clientes. Pongamos las redes sociales a nuestro servicio, seamos creativos en los productos y servicios que podemos ofrecer. Vamos a salir gratamente sorprendidos y fortalecidos con un portafolio de clientes y de productos más amplio. 
  3. Atender a nuestros clientes: el proceso de captura de clientes es más arduo y costoso que el proceso de venta a los que tenemos ya cautivos. Así que, aun si hoy en día no podemos facturar algo inmediatamente de nuestros clientes, sepamos que mantenerlos será una inversión en el futuro. Busquemos la forma de apoyarlos, comunicarnos con la excusa de productos o servicios que les hayamos vendido anteriormente y  aprovechemos esta oportunidad para tener retroalimentación sobre lo que han obtenido de los productos o servicios que ya hemos suministrado. Acá también hay lecciones aprendidas, y de seguro habrá clientes satisfechos que volverán a nosotros en el futuro. 
  4. Capacitarse: si cancelamos viajes, si cancelamos reuniones o si sencillamente estamos teniendo tiempos muertos porque no hay suficientes proyectos para ejecutar, usemos estos espacios para capacitación. Bien sea buscando los servicios de proveedores externos en línea o dando espacio a capacitaciones internas, donde uno de los miembros del equipo le cuente a los demás lo que está haciendo. 
  5. Impulsar la creatividad: estamos dando a nuestros empleados tiempo para estar a solas, consigo mismos, en casa. Este cambio en las dinámicas seguramente les permitirá identificar nuevas formas de hacer las cosas o identificar nuevos flujos de trabajo que puedan mejorar la manera en la que trabajamos actualmente. Abramos el canal para preguntar: ¿Qué tal fue ese proyecto? ¿Qué te hizo falta para terminar más rápido tal tarea? ¿Hay algo que podamos mejorar? Buscar esos espacios de retroalimentación y generar cercanía nos permitirá actuar de manera más eficiente en la labor de gestión y gerencia y posiblemente identifiquemos nuevos talentos, conozcamos mejor a las personas o logremos generar nuevas ideas. 
  6. Control de planta remoto: hoy más que nunca cobra sentido tener herramientas de control de piso y de monitoreo 4.0 que permitan ver en casa lo que está ocurriendo en verdad en la planta. Podemos dedicar un tiempo a explorar las alternativas existentes, y tener la disciplina de extraer los datos que antes probablemente mirábamos de manera presencial. Este tipo de prácticas van a cambiar la forma en la que manejamos hoy en día la información y nos pueden dar un gran retorno hacia el futuro. 
  7. Hacer más eficiente la comunicación: tener que comunicarnos por email posiblemente no va a ser lo más eficiente. Pero hoy en día hay una gran cantidad de herramientas virtuales que permiten visualizar un proyecto, acopiar en la nube los archivos necesarios, tener trazabilidad y centralizar los comentarios. Este tipo de herramientas pueden ayudarnos a mejorar el seguimiento de indicadores y pueden dejar rastro de la eficiencia de cada proceso y empleado. Todo esto juega a nuestro favor y nos va a permitir salir de la crisis fortalecidos. 
  8. Mejorar la interacción del equipo: mantenernos unidos, mostrar empatía, mantener una comunicación franca y abierta y liderar a través del ejemplo son la mejor forma de enfrentar cualquier crisis. Los empleados que están en planta pueden sentirse bien tratados y cuidados si tenemos las medidas de higiene a disposición, si escuchamos sus miedos, si nos ven y nos sienten a su lado. Los empleados que están en casa pueden mantener la moral si estamos en contacto recurrente y compartiendo mensajes que les hagan sentir que no están solos. Esta es una excelente oportunidad para fortalecer la lealtad hacia la organización y para que el equipo se sienta motivado y unido. 
  9. Mejorar nuestros hábitos personales: no tener el estrés del transporte diario o de la “reunionitis” en la oficina hace que el trabajo en nuestro día a día fluya de manera diferente. Al  principio de cada día es importante plantearse las tres tareas con más alta prioridad, y que no pueden dejar de hacerse. Al final del día, es importante dejar anotadas las tareas que son mandatorias para la siguiente jornada. Y no olvidar que somos humanos, y que nuestra mente necesita paz, ejercicio, oxigenación y alimentación. Cambiar de rutina es una gran oportunidad para mejorar también como personas. 
  10. Mantener la calma: perder el control, angustiarnos, pensar en el futuro como si fuera una avalancha, no va a aportar nada a mejorar la situación. Así que lo mejor que podemos hacer es analizar el presente y tomar decisiones a partir de la información que tenemos a la mano. ¿Va a haber consecuencias económicas? Por supuesto. Pero no van a ser letales. La industria va a seguir, y nosotros también dentro de ella, así que tengamos la cabeza fría de ver, día con día, en qué dirección se va moviendo la marea y ajustemos así el timón del barco. Pero solo cada ola va a mostrar la dirección correcta, así que tenemos que esperar a cada ola.
CRÉDITOS

Proyecto:

El Empaque+Conversión / Editorial / Digital

Editora

Eliana Rodríguez
 

Coordinación Editorial

Carlos Rodríguez
 

Infografías

Gabriela Hernandes, Jirdy Murillo,
Rubén Suárez

Diseño digital

Johan Encarnación

Desarrollo

Marisol Ruiz

Dirección digital

Andrés Barajas

Director editorial

Álvaro Cuéllar